
Crítica en el blog Bailar sobre arquitectura de Tomás Crespo:
"Guau!". Eso debió de pensar más de uno, anoche en KGB, al comprobar que en Barcelona todavía hay grupos de rock con tablas, solvencia, y una propuesta artística más que interesante.
Lilith juega con los clichés del rock -esa pose de Agnes a lo Iggy Pop, los excelentes guitarristas persiguiéndose, el batería jaleando-, pero hacen bien, porque sus canciones así lo piden. Temas como "No", "El amor duele" o "Rock is not dead" (de su primer trabajo "No te R.I.N.D.as") o "Guau!", "Dios", o "Pelis porno" (de su reciente "Sal si puedes") demuestran que el rock de toda la vida sigue siendo una opción válida. En directo, los catalanes añaden versiones de Led Zeppelin o AC/DC -a quienes telonearon-, pero el grueso lo forma, como debe ser, material propio. Unas canciones sólidas que se toman en serio el rock, porque sí, el rock es una cosa muy seria.
Extraida de: http://tomascrespo.blogspot.com/2010/01/guau.html.
Y otra, por Jordi Riba, periodista de Enderrock/ L'Espectacle.
"Lilith es un grupo muy rodado y qué conoce a la perfección el terreno musical por dónde pisa, habiendo mamado los grandes clásicos del género y fijándose en su manera de desenvolverse sobre un escenari. Su show es calculadísimo, sin altibajos, puro entretenimiento y diversión. Sin tregua. El nivel musical de la banda es altísimo, muy por encima de la media estatal y a la altura de las grandes bandas de rock. Y si eso le sumas una frontwoman con carisma, una voz quebrada, ronca, con una manera de moverse que recuerda a Iggy y unos lametazos con la lengua a lo Gene Simmons, entiendes porqué han teloneado a Muse, Deep Purple, AC/DC y los que vendrán..."